Nosotros y la “nueva normalidad”

Sé que estamos cansados del encierro voluntario, saben muchos que se sale a trabajar con el miedo de volver a casa contagiado; no era nuestra costumbre estar obligados a quedarnos en casa…para estudiar y trabajar a la distancia con aciertos y errores; aprendiendo que la aldea virtual no es solo para testimoniar nuestra rabia, demanda y resaltar lo bueno que somos con el prójimo; el encierro nos ha vuelto un poco violentos, impacientes y hemos vuelto a beber más y poco a poco la pérdida del trabajo se suma a la crisis sicológica y familiar de estar en tan pocos metros cuadrados condenados a tolerarnos y nutrirnos de la televisión abierta; y la nueva normalidad me sirve para salir en busca de un nuevo trabajo, no soy sujeto que se beneficie con el seguro de cesantía…no calificamos para bonos, pero la bondad de redes solidarias nos permiten comer sano y no tan sano todos los días de encierro; estamos con dolor al saber que no hay vacuna y que la letalidad del virus no perdona y ahí afuera está la nueva normalidad obligada para quien debe salir a trabajar en el mundo privado y mundo público; los que se reinventan entre miles para sostener sus microcosmos comerciales…la desconfianza galopante de ayer hacia todas las instituciones y nuestros entornos sigue creciendo y no queremos morir…así de simple, nadie quiere morir y el encierro junto con ser una vacuna según algunos expertos ..también es la bala de un revólver invisible…qué hacer…seguir en el encierro y que los temores e inseguridades no nos maten o nos lancen a otra vida; nos piden paciencia, autocontrol y autocuidado; que le demos valor a la alicaída vida en familia y que pronto dejaremos la nueva normalidad para volver sobre los temas que no deben ser enterrados junto al virus letal, cuando pase la pandemia, lo que nos une y nos divide a la hora de construir sociedad nos espera, y sin duda la sociedad de mañana se deberá construir con la mirada y visión de todas y todos, difícil, pero sin enemigos invisibles, sino con distintos de carne y hueso.

¿Cómo serán las ciudades después de la pandemia?
Aislamiento y Arte